No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana

felipe-2“Yo siempre trabajo mejor bajo presión”, decía orgulloso uno de mis compañeros de oficina. Y era cierto. Siempre terminaba sus proyectos media hora antes del tiempo límite. Claro, con la esperada noche en vela, los interminables litros de café y las inmensas ojeras, sin mencionar los problemas de salud a causa del stress acumulado gracias a la apresurada entrega de presupuestos, cierres mensuales y campañas atrasadas de mercadotecnia.

El “arte” de postergar, también llamado procrastinación, es un mal que aqueja a más del 90% de los habitantes de este planeta. En mayor o en menor medida, todos hemos tenido estos ataques de “en un rato lo hago”, y sin embargo, cuando esto empieza a afectar nuestro desempeño laboral, profesional o familiar, resolver este tema puede volverse un gran reto.

Una de las causas principales de que la postergación se vuelva un problema real, es que siempre vamos a preferir el placer sobre el dolor. Por lo tanto, todas las actividades “desagradables”, “aburridas” o “tediosas”, serán más fácilmente puestas “en espera” que aquellas que consideremos “divertidas”, “interesantes” o “agradables”. Sin embargo, aplazar estas actividades conlleva consecuencias que pueden llegar a ser desastrosas. Es importante analizar si nuestras acciones están encaminadas a avanzar o estancarnos debido al dolor o al placer que nos causan. Una manera eficiente de hacerlo es a través de este cuadro:

avancestancamiento¿Cómo podemos programarnos para evitar postergar y concluir nuestras actividades en los plazos que tenemos marcados sin que esto signifique un “atentado” contra nuestra salud?

No es fácil, pero si es posible.

1.- “QUIEN TODO LO QUIERE, TODO LO PIERDE”. APRENDAMOS A PRIORIZAR.

Es muy común que tengamos varias tareas por realizar al mismo tiempo y que nos sintamos abrumados porque creemos que no habrá tiempo para concluirlas todas. Si queremos hacerlas todas sin un plan de acción, es muy probable que, como dice el dicho: “El que mucho abarca, poco aprieta”.  Es indispensable que podamos determinar qué actividad es más importante, para empezar por ella y seguir con las otras. Por lo tanto, debemos hacer una lista que incluya objetivos concretos de acuerdo con su importancia y con las fechas de entrega.

2.- “MÁS VALE PASO QUE DURE Y NO TROTE QUE CANSE”. PEQUEÑAS ACCIONES PARA AVANZAR DE MANERA CONTINUA.

Cuando sabemos que un objetivo requiere de muchas acciones para conseguirse, generalmente nos cuesta más trabajo visualizarlo como terminado. Entre más pequeña o corta sea una actividad, más fácilmente podrás mentalizarte para realizarla. Organiza tus acciones para que puedas lograr avances cortos, pero “sustanciosos”, que sean significativos para el logro del objetivo.

3.- “CAMARÓN QUE SE DUERME, SE LO LLEVA LA CORRIENTE”. EVITA DISTRACCIONES “FATALES”.

Es muy común que antes de empezar la actividad programada para este momento, nos entre la curiosidad de echar una última mirada a nuestra cuenta de Twitter, FaceBook e Instagram, o que tengamos un repentino antojo de chocolate o unas ganas irrefrenables de tomar nuestro té favorito, lo cual nos llevará entre 15 y 20 minutos para su elaboración y, obviamente, una cosa llevará a la otra y terminaremos viendo la última temporada de Game of Thrones hasta las 3 de la mañana…… sin haber terminado nuestra tarea. Lo ideal es que, una vez sepamos qué es lo que vamos a hacer, apliquemos la técnica del 3,2,1 ¡ACCIÓN! Es decir, enfocarnos directamente en la actividad a realizar y evitar cualquier cosa que nos pueda distraer de la misma hasta lograr su conclusión.

4.- “EL QUE CON LOBOS ANDA, A AULLAR SE ENSEÑA”. ACOMPÁÑATE DE UN ALIADO.

Es muy recomendable que te alíes con alguien cercano, alguien que merezca toda tu confianza y al que le reconozcas al menos, un grado más de enfoque que el tuyo. Esto es para que esté enterado de tu progreso y que te mantenga “bajo presión” mientras avanzas en tu proyecto. Al cabo del tiempo, verás que los papeles se invierten y tú serás el que lo esté presionando para buscar proyectos nuevos en qué participar.

5.- “NI TANTO QUE QUEME AL SANTO, NI TAN POCO QUE NO LO ALUMBRE”. EVITA BUSCAR LA PERFECCIÓN DESDE EL PRIMER MOMENTO.

Si vas a hacer algo, hazlo bien siempre. Sin embargo, buscar la perfección desde la primera frase puede resultar contraproducente. No hay nada más desgastante que sentirse abrumado porque no tenemos toda la información que queremos incluir y mejor lo dejamos para después. Empieza con la información que tengas en ese momento y ve modificándola poco a poco. Esto te ayudará a darte cuenta cómo vas avanzando y a sentir que tu proyecto toma forma. Una vez que inicias, el proyecto se va completando de manera más fácil y con mayor fluidez.

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