Niños emocionalmente inteligentes

toaster_and_alyxx_purple_6_w640¿Te has preguntado alguna vez cómo llegaste a ser lo que eres ahora? No me refiero a ser un gran arquitecto o un eminente profesionista. Me refiero a este adulto enojón, lleno de miedos, dudas o tristezas interminables.

Aunque lo queramos negar, este adulto de hoy no tienen nada que ver con ese niño alegre, despreocupado y juguetón que ves en las fotos del álbum de recuerdos en casa de tus padres. ¿Qué pasó?

Esta diferencia tan notoria se debe principalmente al grado de inteligencia emocional que aprendimos a manejar. Esta pudo haberse desarrollado gracias a la educación de nuestros padres, de nuestros maestros o de los “amigos de la cuadra” y cada quién habrá encontrado mejores o peores maneras de resolver tal o cual situación. O tal vez no…

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La inteligencia emocional es el arte de contactar, identificar y gestionar nuestras emociones para la resolución de situaciones donde nuestra supervivencia está implicada.

Si, aunque suene muy dramático, las emociones son disparadores que nos ayudan a mantenernos vivos ante un entorno que puede poner en riesgo nuestra vida.

Por eso, entre más jóvenes aprendamos a gestionar nuestras respuestas ante cada emoción, mejor será nuestra probabilidad de sobrevivir, no solo de manera literal, sino también de sobrevivir a este mundo social tan lleno de prejuicios y paradigmas.

Es fundamental que los niños puedan desarrollar su inteligencia emocional desde pequeños, así identificarán cada una de ellas cuando se presenten y podrán gestionarlas sin esconderlas ni reprimirlas.

berrincheY lo que es más importante, esos “berrinches” y “pataletas” tan comunes en los niños de hoy, se convertirán en razonamiento y escucha activa, fomentando la introspección y la empatía con ellos mismos y con sus semejantes, además de mejores conversaciones con comunicación más clara y efectiva.

En pocas palabras, la inteligencia emocional prepara a los niños para la vida, les permite estar atentos y defenderse de los “ataques” de su entorno, como pueden ser las drogas, personas que puedan representar malas influencias o actitudes negativas.

¿Cómo podemos hacer para empezar a desarrollar estas habilidades?

1.– Ponerles nombre a sus emociones: Que aprenda a identificarlas y diferenciarlas.

2.- Que hable de sus sentimientos: Anímalo  a expresarlos con confianza y seguridad, sin menospreciarlo.

3.- Dale opciones para solucionar cierta situación de maneras diferentes: Esto lo ayudará a hacer una introspección e identificar otros puntos de vista.

4.- Fomenta su empatía: Enséñalo a ponerse en el lugar del otro y tratar de darse cuenta qué es lo que está sintiendo.

5.- Se su ejemplo: Las palabras jalan, pero los ejemplos arrastran, no hay nada mas enriquecedor que predicar con el ejemplo. No seas de los que enseñan: Haz lo que yo digo, no lo que yo hago.

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